URDA, España.– España sufrió su segundo accidente mortal de tren de alta velocidad este año cuando un tren chocó el miércoles contra la parte trasera de otro detenido en la vía, haciendo trizas vagones y causando la muerte de al menos 68 personas e hiriendo a decenas.
El gobierno central de Castilla-La Mancha confirmó el número de muertos y dijo que otras 58 personas necesitaron tratamiento en hospital. Los equipos de rescate continúan buscando entre los restos a sobrevivientes y cuerpos.
El choque se produjo después de otro accidente mortal en enero en el sur de España en el que estuvieron involucrados trenes de alta velocidad operados por las mismas dos compañías.
“Hoy toda España está de luto”, dijo el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, desde el lugar del accidente, donde anunció que su gobierno declararía tres días de luto nacional.
Sánchez pidió aumentar las medidas de seguridad para restaurar la confianza en un sistema ferroviario de alta velocidad que antes era una fuente de orgullo nacional.
“Lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en mismo año”, dijo Sánchez, quien enfrenta elecciones generales el 29 de noviembre.
La dinámica del choque
El operador del sistema ferroviario de España, ADIF, declaró que el choque ocurrió el miércoles por la mañana en la provincia de Toledo. El accidente fue entre dos trenes de alta velocidad que transportaban a cientos de pasajeros y se dirigían en la misma dirección desde Madrid hacia Sevilla, en el suroeste de España.


Un tren, operado por la empresa estatal española RENFE, embistió la parte trasera del otro tren, operado por la compañía ferroviaria privada IRYO, que se había detenido. El choque descarriló dos vagones en una zona rural.
David Gómez, es un albañil que estaba trabajando con su hermano y otro colega, cuando escucharon el choque y corrieron a ayudar, dijo al periódico El País.
“La gente estaba intentando salir por las ventanas (…) hemos cortado unas vallas para poder acceder a la zona y hemos estado curando a las personas con los botiquines que traíamos”, señaló, hasta que llegaron los servicios de emergencia. “Al intentar sacar a una joven, había un trozo de pierna”.
El servicio ferroviario fue suspendido entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Ministro admite orden “inexplicable”
El ministro de Transporte de España, Óscar Puente, afirmó que el accidente fue causado por lo que calificó como la orden “inexplicable” de un centro de mando después de que falló un sistema de seguridad. Indicó que los maquinistas no tuvieron la culpa.
Puente explicó que a las 8:30 a.m. el sistema de seguridad en un tramo de 63 kilómetros dejó de funcionar debido a una avería informática, lo que paralizó todos los trenes en ese tramo. Pero el centro de mando ordenó al tren de RENFE reanudar la marcha sin restricciones de velocidad, y terminó colisionando con el tren de IRYO, que estaba detenido, a las 8:53 de la mañana.
Puente sostuvo que nunca se debió ordenar al tren que volviera a moverse, ya que “la señalización seguía en rojo” en esa línea. Y, en caso de hacerlo, al menos se le debería haber indicado que avanzara a velocidad reducida.
Puente señaló que aún estaban estudiando la información para determinar a qué velocidad circulaba el tren, pero que podría haber ido a 200 km/h en ese tramo de vía.
“No quiero atribuir responsabilidades a nadie, sólo he narrado los hechos constatados”, dijo Puente.
“Todo salió volando”
El suceso, que ocurrió en un tramo llano rodeado de olivares entre las localidades de Urda y Los Yébenes, dejó vagones hechos trizas en pedazos de metal y otro material, esparciendo escombros por una pendiente de grava.
El pasajero Ignacio Relaño viajaba en el tren de RENFE. Dijo a la televisora estatal TVE que el tren se detuvo momentáneamente en la línea antes de volver a arrancar y luego chocó contra el IRYO.
“De repente un frenazo inesperado y sale todo el mundo volando”, relató. “El vagón ha quedado inclinado sobre el terraplén. Yo me di un golpe en la nariz. Las maletas han volado, han tenido que hacer mucho daño”.
Otra pasajera relató a la radio Cadena Ser cómo sintió que el tren frenó de golpe y fue lanzada hacia adelante en su asiento, rompiendo la pequeña mesa frente a ella. Dijo que vio partes de cuerpos y personas atrapadas cubiertas de sangre.
Las autoridades dijeron que había 397 pasajeros en el tren de RENFE y 147 en el de IRYO.
El alcalde de la cercana localidad de Urda, Manuel Galán, dijo que las autoridades de protección civil habían pedido a su ayuntamiento que preparara un pabellón deportivo para atender a los pasajeros heridos.
Una brigada militar de emergencias fue desplegada. El rey Felipe VI también visitó el lugar del accidente.
Reacciones
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo: “Mi corazón está con las familias y seres queridos de las víctimas. Hoy, Europa llora con ustedes”.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum se unió el miércoles a las reacciones: “Nuestra solidaridad, todo lo que podamos abrazar al pueblo español por este accidente terrible del tren y lo que podamos hacer también”.
La federación española de fútbol pospuso los 24 partidos de la Copa del Rey programados para el miércoles.
España sufrió otro devastador choque de trenes este año en enero, cuando 46 personas murieron en el sur cuando un tren de IRYO se salió de la vía y chocó contra uno de RENFE.


