COMSTOCK, Texas.- El gobierno del presidente Donald Trump ha comenzado a construir el muro fronterizo a través de un tramo del oeste de Texas en la región de Big Bend, lo que marca la primera gran obra en una zona de la frontera entre Estados Unidos y México donde los planes del gobierno han enfrentado una fuerte oposición.
La región de Big Bend se ubica a unos 630 kilómetros al oeste de Laredo, Texas, un poco menos de tres veces la distancia a San Antonio o a Monterrey.
El inicio de la construcción marca un hito importante en el plan de 46 mil millones de dólares del gobierno para cubrir la frontera con muros, barreras, caminos y tecnología, mientras busca terminar el muro, una promesa clave que Trump hizo en su campaña. Y ocurre mientras la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) afirma que ha duplicado el ritmo al que construye el muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.
CBP señaló en un comunicado que “la instalación de paneles del muro fronterizo está en marcha” en un tramo de 75.6 kilómetros (47 millas) del condado de Hudspeth, en el oeste de Texas, conocido como Big Bend 1. En total hay cinco áreas de proyecto que conforman la región de Big Bend, de aproximadamente 804 kilómetros (500 millas), que se extiende desde una zona del condado de Hudspeth al sur de El Paso hasta la presa La Amistad.
La agencia no indicó cuándo se habían instalado los paneles. En un mapa que aparece en el sitio web de la agencia, donde se publican actualizaciones de la construcción del muro a lo largo de toda la frontera sur, una foto muestra una grúa levantando uno de los paneles de acero de la muralla, de 9 metros (30 pies) de altura, para colocarlo en su sitio mientras trabajadores de la construcción observaban.


