WASHINGTON.- El presidente estadounidense Donald Trump anunció el miércoles nuevos aranceles de gran alcance sobre casi todos los socios comerciales de Estados Unidos: un impuesto del 34 % a las importaciones de China y del 20% sobre la Unión Europea, entre otros, que amenazan con desmantelar gran parte de la arquitectura de la economía global y desencadenar guerras comerciales más amplias.
En un anuncio desde la Casa Blanca, Trump dijo que impondría tasas arancelarias elevadas a docenas de naciones que tienen superávits comerciales con Estados Unidos, al tiempo que imponía un arancel base del 10 % sobre las importaciones de todos los países en respuesta a lo que llamó una emergencia económica.
El presidente, quien afirmó que el propósito de los aranceles era fomentar la manufactura nacional, utilizó una retórica agresiva para describir un sistema de comercio global que Estados Unidos ayudó a construir después de la Segunda Guerra Mundial, y aseveró que “nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado” por otras naciones.
La medida equivale a un aumento histórico de impuestos que podría llevar el orden global a un punto de ruptura. Inicia lo que podría ser una transición dolorosa para muchos estadounidenses, ya que se espera que los elementos esenciales de la clase media, como la vivienda, los automóviles y la ropa, se vuelvan más costosos, a la vez que se interrumpen las alianzas construidas para asegurar la paz y la estabilidad económica.
Trump dijo que estaba actuando para traer cientos de miles de millones de dólares en nuevos ingresos al gobierno de Estados Unidos y restaurar la equidad en el comercio global.
Los contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años”, dijo Trump en declaraciones en la Casa Blanca. “Pero eso ya no va a suceder más”.
Trump declaró una emergencia económica nacional para imponer los aranceles. Ha prometido que los empleos manufactureros regresarán a Estados Unidos como resultado de los impuestos, pero sus políticas corren el riesgo de causar una desaceleración económica repentina, ya que los consumidores y las empresas podrían experimentar fuertes aumentos de precios.
Trump estaba cumpliendo una promesa clave de campaña al imponer lo que llamó aranceles “recíprocos” a los socios comerciales, actuando sin el Congreso al amparo de la Ley de Poderes de Emergencia Internacional de 1977. Pero sus acciones del miércoles podrían socavar el mandato de los votantes de combatir la inflación. Varios senadores republicanos, particularmente de estados agrícolas y fronterizos, han cuestionado la pertinencia de los aranceles. Los futuros en el mercado de valores de Estados Unidos registraron abruptas ventas durante la noche en anticipación a un debilitamiento de la economía, después de sufrir pérdidas desde el comienzo del año.
Con el anuncio de hoy , los aranceles de Estados Unidos se acercarán a niveles que no se han visto desde la Ley de Aranceles Smoot-Hawley de 1930, que incitó una guerra comercial global y profundizó la Gran Depresión”, dijeron Scott Lincicome y Colin Grabow del Instituto Cato, un grupo de expertos de extracción libertaria.
Las tasas más altas del presidente afectarían a las entidades extranjeras que venden más bienes a Estados Unidos de los que compran, lo que significa que los aranceles podrían permanecer en vigor durante algún tiempo, ya que el gobierno estadounidense espera que otras naciones reduzcan sus aranceles y otras barreras comerciales que, según dice, han llevado a un desequilibrio comercial de 1,2 billones de dólares el año pasado.
Los nuevos aranceles se sumarán a los anuncios recientes de impuestos del 25% sobre las importaciones de automóviles; gravámenes contra China, Canadá y México; y mayores sanciones comerciales sobre el acero y el aluminio. Trump también ha impuesto aranceles a los países que importan petróleo de Venezuela y tiene previsto implementar nuevos impuestos sobre la importación de medicamentos, madera, cobre y microprocesadores.
Canadá y México no enfrentarían tasas más altas de las que ya les cobra Trump por lo que, asegura, es un esfuerzo por poner fin a la inmigración ilegal y al contrabando de drogas. Por el momento, los bienes que cumplen con el pacto comercial T-MEC quedarían exentos de esos aranceles. Pero el 20% que se cobra a las importaciones de China por su papel en la producción de fentanilo se sumaría en gran medida al 34% que anunció Trump.
Los productos específicos que Trump está gravando, como los automóviles, quedarían exentos de los aranceles del miércoles, al igual que artículos como los medicamentos farmacéuticos, los cuales tiene previsto gravar en una fecha posterior.